jueves, 9 de mayo de 2013

CRÉDITOS RÁPIDOS, COMODOS..PERO CUIDADO. INFÓRMATE BIEN





En los últimos años ha sido muy grande el auge de los créditos rápidos. Son créditos de bajo importe, de entre 500 y 6000 euros, y con plazos flexibles de devolución, en general amplios (hasta 60 meses). Pero ojo con ellos y echa bien las cuentas. Si bien afirmamos que su principal virtud o ventaja puede ser la comodidad, si nos ponemos a sumar cuotas en el supuesto de que agotemos la vida del crédito, verás que hablamos en la mayoría de los casos de cerdos usureros.
Por eso atento el personal y calculadora en manos para no correr riesgos.

Ventajas de los préstamos rápidos

Pero, ¿qué ventajas tienen los créditos rápidos? Esta clase de créditos se distinguen de los “ordinarios” por ser más fáciles y rápidos de conseguir (en 24 horas). Además, no se ha de indicar la finalidad del crédito, cosa que se valora positivamente por quienes lo solicitan.

Inconvenientes de los préstamos rápidos

Claro, que también tienen inconvenientes. El principal, sin duda, es el elevadísimo coste final, ya que las T.A.E. de estos créditos oscilan entre el 20 y el 26 %. Y esta alta T.A.E. a pesar de tratarse de créditos que no suelen cobrar comisión de apertura, aunque sí de cancelación (sobre un 1%), ya que en la mayor duración del préstamo a estas altas tasas de interés es donde radica el margen de ganancia de las entidades.

¿A qué se deben los altos intereses de los créditos rápidos?

¿A qué se deben estos altos intereses, rayando en la usura? En primer lugar, hemos de decir que las entidades que ofrecen este tipo de créditos han de estar registradas en el Banco de España, y que sus actividades son legales a pesar de que nos puedan parecer exagerados estos intereses tan altos.

En segundo lugar, hay que pensar que las principal vía de captación de clientes para estas empresas es la publicidad, tanto en prensa, radio, como, sobre todo, en Televisión. Estos altos costes publicitarios han de ser repercutidos, por supuesto, en el cliente.
Además, otro factor que influye en su alto precio es el que al pedir menos explicaciones y documentos para conceder el préstamo, la tasa de morosidad sea más elevada. Se calcula que los préstamos rápidos tienen entre un 3 y un 5% de morosidad, tasas a las que el negocio es viable, frente a sólo un 0,03% de morosidad en las hipotecas.

¿Quiénes son los principales clientes de los créditos rápidos?

Dado su continuo e incesante goteo de anuncios televisivos, son las amas de casa uno de sus principales destinatarios. También el colectivo inmigrante, no tan acostumbrado a tratar con los bancos locales y que ve en estos créditos una oportunidad de conseguir dinero sin dar demasiados datos ni explicaciones.
Pero cada vez más, se piden créditos rápidos para financiar caprichos, o para renegociar otras deudas a corto plazo que urge pagar.

¿Cuándo es bueno recurrir a los créditos rápidos?

Podemos decir que siempre será mucho más conveniente pedir un crédito personal a nuestra entidad, y sólo deberíamos recurrir a los créditos rápidos en casos de imperiosa urgencia por pagar o cuando los créditos personales no se nos concedan. En este caso, es bueno recurrir a los créditos rápidos si pensamos que nuestra situación de insolvencia es pasajera y puntual, y podemos pagar el crédito rápido holgadamente y solucionar el problema. Pero si la situación económica desfavorable tiene visos de ser duradera en el tiempo, quizá no sea buena opción pedir un crédito rápido, pues incurriremos en una nueva deuda que no podremos pagar en el futuro.

Empresas especializadas préstamos rápidos

A pesar de que hay unas grandes empresas especializadas en este tipo de créditos, cada vez más las entidades “tradicionales” ofrecen a sus clientes créditos rápidos inmediatos pero de alto interés, bien directamente o a través de sus filiales especializadas en este sector del negocio crediticio.

Conclusión sobre los préstamos rápidos

Resumiendo, son créditos adecuados si necesitamos liquidez inmediata y no podemos esperar la concesión de un crédito ordinario personal o de consumo, pero si se puede, es mucho mejor obtener el dinero mediante estos créditos ordinarios, pues en un caso llegan los intereses a ser del 20% o más, y en el otro pueden ser de entre un 7 y un 11%.