jueves, 14 de marzo de 2013

¿Y SI NO PUEDO PAGAR LA HIPOTECA?




Vender la propiedad, hablar con el banco y refinanciar la deuda, son algunas opciones para cuando no puedes cumplir rigurosamente con el pago mensual de la hipoteca. De esa forma, evitarás afrontar un juicio hipotecario que podría conducirte a la pérdida de la vivienda y dañar irreparablemente tu historial de crédito.

VENDER LA CASA

Reaccionar a tiempo es la clave cuando el pago mensual de la hipoteca se vuelve imposible. Si ya recibiste un llamado de atención del banco recordándote que no recibió el último pago mensual (o más de uno) es hora de encontrar una solución al problema si es que quieres evitar  la pérdida de la vivienda y una mancha imborrable en tu historial de crédito.

Si dejas de pagar la hipoteca mensual, el banco que te prestó el dinero actuará inmediatamente y eso se traducirá en una automática reposición legal de la vivienda por parte de la institución, al tiempo de concluirse el proceso del juicio hipotecario. La única forma de evitarlo es negociar una opción con el banco. Por ello, si se te agotaron las posibilidades de obtener fondos a través de familiares o conocidos, es tiempo de considerar la venta de la casa para evitar afrontar problemas mayores en el futuro.

Muchas veces vender la casa es la solución al problema. La persona evita el juicio hipotecario, no daña su crédito y tiene la posibilidad de comprar otra casa más adelante cuando esté en condiciones de pagarla.

Cuando el banco retoma posesión de la vivienda por el litigio hipotecario, la pone a la venta en el mercado e intenta colocarla lo antes posible, por lo que el precio puede llegar a ser menor al valor que realmente tiene la propiedad o incluso menor a la deuda. En este último caso, el propietario le quedaría debiendo todavía dinero al banco aún después de vendida la propiedad.

NEGOCIAR CON EL BANCO

Si consideras que tu situación financiera es transitoria y que ésta volverá por buen camino en un par de meses, entonces lo mejor es explicar la situación por la que atraviesas a la institución financiera que te otorgó el préstamo.

Lo primero que tienes que hacer es averiguar cuál es la política del banco sobre la moratoria en el pago mensual de la hipoteca. Algunas instituciones son tolerantes y permiten el atraso en un pequeño número de pagos (entre cuatro y doce, en la mayoría) pero otras no aceptan ni un solo retraso y toman de inmediato control de la propiedad.

Si tu banco tiene una política de "tolerancia", entonces es posible que te otorgue una demora especial o special forbearance, mediante la cual el banco acepta que te demores en unos cuantos pagos e incluso puede llegar a darte una suspensión del pago hasta que tu situación financiera regrese a la normalidad.

Este caso se da mayormente por pérdida de empleo o muerte de un miembro de la familia cuyo aporte fue hasta ese momento vital para el pago de la hipoteca. Refinanciar y extender el plazo de la hipoteca también podría ser una solución que podría ofrecerte el banco, dado que las cuotas serían menores. Todo depende de tu situación financiera actual y cómo se proyecta para el futuro.